Castilléjar es un pueblo pequeño situado en el norte del Geoparque de Granada, en una zona marcada por las badlands y las viviendas excavadas en la roca. Si te preguntas qué ver en Castilléjar y en sus alrededores, aquí te contamos los puntos que reúnen el mayor interés para hacer una visita a la zona.
Elige Castilléjar para explorar el norte de Granada
Castilléjar tiene una ubicación práctica para moverse por la zona: desde este lugar se llega con facilidad a Castril, Orce y Galera, sin necesidad de trayectos largos cada día. Además, al no ser uno de los núcleos con más afluencia turística de la provincia, resulta más sencillo encontrar aparcamiento o mesa en temporada alta.
La arquitectura troglodita es otro de sus rasgos característicos. Las viviendas excavadas en la roca mantienen una temperatura estable durante todo el año, frescas en verano y templadas en invierno, lo que permite organizar la visita según disponibilidad y no en función de una única época recomendable.
Alojarse en Castilléjar, en lugar de hacer una excursión de ida y vuelta desde Granada capital o Guadix, facilita repartir las visitas en varios días sin repetir trayectos. Es una opción adecuada para quienes quieren combinar naturaleza, patrimonio arqueológico y descanso en el mismo viaje.

¿Qué ver en Castilléjar?
Estos son los puntos que recomendamos priorizar si vienes a la zona por primera vez. Cada uno se puede visitar en un día distinto o combinarse según cómo organices tu ruta.
La pasarela del río Castril
Se trata de un recorrido corto sobre una pasarela de madera anclada a la roca, que discurre justo encima del cauce del río Castril, entre paredes de caliza. Es recomendable ir a primera hora de la mañana, tanto por la luz como porque los accesos se llenan más por la tarde, sobre todo los fines de semana.
El paseo es breve, pero conviene llevar calzado con buen agarre, ya que la humedad cerca del agua puede dejar resbaladizos algunos tramos de madera.
Al terminar la pasarela puedes subir hacia la parte alta del pueblo de Castril y ver de cerca la arquitectura tradicional, muy distinta del paisaje erosionado del cañón que acabas de recorrer.

El Parque Megalítico de Gorafe y sus dólmenes prehistóricos
En el valle del río Gor se concentran más de veinte necrópolis con dólmenes de distintas épocas y tipologías, rodeadas de un paisaje árido de cárcavas.
El punto de partida recomendado es el Centro de Interpretación del Megalitismo, en el propio pueblo de Gorafe: allí puedes consultar el estado de las pistas antes de salir y decidir qué dólmenes visitar sin necesidad de recorrer grandes distancias a pie, algo que se agradece especialmente en los meses de más calor.
Para llegar a algunos yacimientos conviene contar un vehículo con cierta altura, ya que hay tramos de pista forestal en mal estado.
El Embalse del Negratín y los baños termales de Zújar
El Embalse del Negratín es un buen sitio para parar durante las horas centrales del día, sobre todo en verano, cuando se puede practicar piragüismo o bañarse en las zonas habilitadas. Está rodeado de montañas, con el cerro Jabalcón como referencia visual desde varios puntos del pantano.
Muy cerca están los baños termales de Zújar, que llevan usándose desde hace siglos y ofrecen la opción de bañarte al aire libre con vistas al propio embalse. Combinar una mañana o tarde en el pantano con un rato en las termas es una forma sencilla de cerrar un día de ruta sin necesidad de más planificación.
El barrio de cuevas de Guadix
El barrio de cuevas de Guadix es mucho más grande y conocido, con las chimeneas asomando por todo el cerro y bastante afluencia de visitantes, especialmente en el fin de semana. Es un buen sitio para hacerse una idea de la magnitud del hábitat trogloditico en la provincia, pero la experiencia es principalmente de observación desde fuera.
En Castilléjar y otros pueblos cercanos ocurre lo contrario: las cuevas siguen habitadas y en uso, así que la visita es más pequeña en escala pero permite entender cómo se vive realmente en una vivienda excavada en la roca, no solo verla desde fuera.
¿Dónde hospedarte si quieres ver Castilléjar?
Si vas a dedicar varios días a esta zona, alojarte en una casa cueva en Castilléjar tiene sentido ya que es la forma más directa de comprobar cómo funciona la inercia térmica de la roca, que mantiene el interior entre 18 y 20 grados durante todo el año sin apenas necesidad de calefacción o aire acondicionado.
Cuevas Alqulayat, en Castilléjar, dispone de tres alojamientos independientes: La Mina, La Cuadra y La Lumbre. Cada una conserva la estructura original de la vivienda excavada, con las adaptaciones necesarias para un uso cómodo hoy en día. Todas cuentan con cocina equipada y terraza privada, algo que se agradece si viajas en familia o en grupo pequeño y prefieres tener un margen de independencia frente a un hotel convencional.
Al estar en Castilléjar, estas cuevas quedan bien situadas para moverte hacia todos los puntos anteriores sin trayectos largos cada día. Si quieres organizar tu visita al norte del Geoparque de Granada, puedes consultar la disponibilidad de Cuevas Alqulayat directamente para las fechas que tengas en mente.